Navegar a través de historias que un principio no eran tuyas es un placer inaudito. Moldear, unificar y ampliar tramas que solo eran un corto literario, engrandece mucho más una obra y este, para mí, es el caso de Lágrimas de Dragón del autor pepinero, Josema Beza.
Compañero de batallas literarias, sueños youtuberos y amigo, nos trae la primera historia de una serie de tres entregas sobre lo que fue e iba a ser un simple relato.
Lo pirmero que quiero destacar es la valentía del autor y la sorpresa que provocó en mí el leer una historia que no tiene nada que ver con el mundo que defiende y ama a pies juntillas y defiende en su canal de YouTube La caverna del enano, la fantasía. Os dejo el enlace de su canal por aquí:
A través de los ojos de Sefo, un primer protagonista de esta historia, no adentramos en un mundo pósapocalíptico en el que un virus ha acabado casi con toda la especie humana y estos se convierten en una especie de monstruos, aunque no hay peor bicho que nosotros mismos. Sobrevivir no es solo una opción, es su forma de vida y tras un trágico pasado y nuevas aventuras, se cruza con la que finalmente será la auténtica protagonista de esta trepidante historia y que no voy a desvelar su nombre. Una joven fuerte, decidida y que crecerá aún más a su lado. Juntos y con la aparición de personajes secundarios muy importantes y llenos de cierto halo de misterio y mucho corazón, el desenlace de esta primera entrega te dejará con ganas de mucho más.
Os dejo por aquí el enlace de la entrevista que le hice en mi canal:
Debo destacar el estilo de Josema no sólo por su facilidad con la palabra y la situación de las escenas, sino la crudeza mostrada en ellas, siendo un tío mas bueno que un cordero lechal de Palencia. Cruda en ocasiones, emotiva en otras, se nota de fondo el cariño y amor vertido sin medida en esta obra y la paciencia que le ha echado durante seis años, pues la vida y el trabajo no nos da para más con niños de por medio.
Pondría solo un par de peros, que hubieran dado mas empaque a la trama y credibilidad a la historia. Una es la falta de extensión en la relación entre los personajes principales para emocionar al lector un poco más y que empatice con ellos y en mi caso, la descripción de escenarios (en eso soy un poco tiquismiquis, lo reconozco) . Aunque debo destacar que la historia, viene incluso con un mapa del pueblo donde transcurre esta primera entrega.
Se nota el cariño que sus colaboradores le tienen a Josema, pues son una infinidad de ellos, tanto los ilustradores de la portada e interior del libro, como lectores cero que le han servido para pulir el texto y los editores de T& C Círculo de Bardos, que han estrenado su carrera con esta obra primigenia de Josema.
Para colmo y debido a su inmenso corazón y gratitud, todo aquel que compre el libro, tendrá un regalo por parte del autor y si encima dejas reseña, tendrás un pack más personalizado. Yo estoy a expensas de recoger el mío, pues vivimos cerca, pero la vida no nos da ni para un kit kat.
Solo me queda darte la enhorabuena, querido amigo y desearte los mayores de los éxitos.
<<Es una carta de amor, que se lleva el viento pintado en mi voz, a ninguna parte a ningún buzón…>>. Sin embargo, esta si llega a alguna parte y sobre todo a <<La cara norte del corazón>> de aquellos que no conectamos con aquella historia. Como la carta de Serrat a Lucía, nuestra querida Dolores Redondo ha desnudado su alma para dedicarle esta novela a su amado Bilbao. Sentía que se lo debía y la vez, al menos para este humilde lector y junta letras del montón, creo que lo ha cumplido con creces.
Su fe, su intuición y ese pálpito que durante toda esta historia la autora vasca ha reflejado en la figura de su protagonista, ha sido fundamental para que yo conectara desde los primeros renglones. La firmeza con la que arranca confesando sus inquietudes sobre la historia real y toda esa añoranza de aquel Bilbao de la época, ya fue suficiente para mí. Los detalles musicales, otro punto a su favor.
Hasta última hora, no quise saber nada de la trama, pero llegaron a mis oídos que en parte estaba basada en hechos reales. Si para colmo, juntamos al digamos Jack el destripador de Escocia y una de las tragedias más increíbles que asolaron la capital bilbaína, el menú es premium.
Nos situamos en Glasgow. Hace más de catorce años que un inspector de policía de la ciudad, llamado Noah (cuyo nombre empaca totalmente con el título de la novela) sigue en la búsqueda incansable del primer asesino en serie de su país. Un hombre sin identificar y que mató a tres chicas en diferentes días, pero curiosamente localizados en la misma discoteca por diferentes testigos. Cara común, tipo del montón y dos características a destacar, su pulcritud y su forma de hablar, dejando curiosamente algún pasaje de las sagradas escrituras en sus conversaciones, de ahí que se le bautizara por el nombre de John Biblia. Para colmo y el detalle más escabroso de todos es que el tipo las mató cuando las tres chicas estaban con el periodo.
La obsesión de Noah se refleja en cada uno de sus actos y su tenacidad hace que un día por azar, se cruce por la carretera con un antiguo sospechoso al que sigue y que finalmente descubre que es el asesino. Sin embargo, cuando lo va atrapar, Noah sufre un infarto y fallece…o no.
El ritmo en el que esta contada esta historia es frenético. Un thriller impecable ejecutado por la escritora de tormentas, como la misma autora se define y plagado de unas descripciones impresionantes que para algunos se les hace pesadas y para mí hacen que no este leyendo, sino viendo una película pegado a mi sillón. Dolores escribe, Dios como escribe. No puedo ni definirlo. ¿Se nota que soy fan?
Su dedicación y documentación exhaustiva en esta novela es una absoluta locura. No solo por recrear el Bilbao de los 80 y la convulsión social que se respiraba en el ambiente con la denominada Guerra de las banderas, la crisis política, la contaminación de una ciudad industrial que me recordaba por momentos al Londres que reflejé en mi novela Insepulto, sino por hacerte creer que en la primera parte de la novela, eras un ciudadano más de Glasgow.
Unir estas dos ciudades, que yo no sabía que a día de hoy siguen enlazadas por un ferry y llevar a John y Noah a las calles de una ciudad vasca que era un calco de la escocesa, ha sido una delicia. Ese pálpito del que os hablaba al principio se refleja con total convicción a través de los personajes y las páginas cuyos capítulos son cortos, pero intensos.
Hablemos un poco de ellos. Noah, protagonista y cuyo sentido del deber esta por encima incluso de su vida cuando le diagnostican una enfermedad del corazón incurable; cada paso que daba ese hombre de más, te hacia sentir sus latidos y la angustia de que la iba a palmar en cualquier momento. John Biblia, ¿qué puedo decir?; Dolores Redondo se ha metido en la cabeza de un asesino en serie que a día de hoy puede seguir vivo y nos lo ha desmenuzado de una manera sublime y emparejando extraordinariamente su inspiración con los datos escabrosos del estado de las mujeres asesinadas.
Antes de entrar en los secundarios, que son maravillosos, quiero destacar también como Dolores nos ha llevado en cada capítulo por la vida de cada uno de los personajes, llamando a los capítulos por su nombre y haciendo que empaticemos con ellos de una forma rápida y sencilla. Con un detalle musical muy chulo en los que corresponden a Noah.
Ahora sí. Los secundarios son amor, fin de la cita. Rafa, mi personaje favorito junto a su queridísimo perro Euri; un chico con parálisis cerebral y tratado por parte de la escritora con una sensibilidad abismal. Maite, la dueña del bar frecuentado por Noah; una mujer fuerte y que a pesar de lo sufrido en el pasado, una madre ejemplar, incluso una ex de las que muchos quisiéramos vacilar. No quiero olvidar a su hija Begoña, pero por supuesto, debo destacar a otros dos personajes de segunda fila en esta historia y que son tan importante para el caso y la vida de Noah, el joven ertzaintza Lizarso y la psicóloga Elizondo (¿guiño a la trilogía del Baztán?). Cada uno de ellos han llenado este libro de momentos inolvidables, pero si debo puntualizar como nota negativa, por decirlo de alguna manera, que en el caso de estos dos últimos personajes, sobre todo el del policía vasco, sus sentimientos hacia Noah no me han parecido tan creíbles y puros como los de Rafa y Maite.
A pesar de escribir y leer como un cosaco, debo de ser un poco lerdo, porque yo me he dejado llevar por Dolores y muchos lectores han dicho en sus reseñas que el final era muy previsible y preferían otro. Para mí, es perfecto. ¿Puedes pensar que sale poco del diluvio? El título lo dice todo y creo que para la tragedia que supuso para la ciudad, esta reflejado con mucho respeto y cariño por la autora.
En conclusión. Me la he bebido en diez días, a pesar de intentar alargarla al máximo, pero quería saber cada vez más y más. Con esta novela, Dolores ha vuelto a conquistar mi corazón. Un regalo de reyes por parte de mi mami espléndido y que encima tuve la oportunidad de que la autora me lo firmara, junto al resto de toda su bibliografía, que la tengo al completo. Un detallazo por su parte a destacar y sobre todo, como contesta siempre a sus lectores y la gratitud que nos regala, no solo a nosotros, pues solo debéis leer sus agradecimientos para ver el corazón tan bonito que tiene esta mujer. Mil gracias y enhorabuena de nuevo, Dama de tormentas.
Me enfrento ante esta segunda lectura de lo que va de 2023 con un cierto impas de indecisión. Aún así, debo ser franco no solo conmigo mismo, sino también con la autora y autor de este libro que tuvieron el detalle de regalarme después de que se pasaran por mi humilde canal de YouTube, cuyo enlace os dejo por aquí. Por supuesto, también debo ser consecuente con las personas que leéis mis reseñas.
No puedo aseguraros al cien por cien si esta historia me ha gustado y a continuación, os voy a dar una explicación. En un principio, considero que esta historia debería ser más extensa y por ello, creo que en muchas ocasiones me he sentido fuera de la misma. La cantidad de personajes que salen en ella en un margen tan pequeño de tan solo 182 páginas, me ha hecho perderme un poco y también, a no llegar a conectar con muchos de ellos (esto debe ser por mi obsesión por empatizar rápidamente con los perosonajes principales). Por otra parte, debo destacar la exquisitez con la que esta escrita por parte de Ainhoa y Guille, pues su bagaje como lectoras y personas de una sapiencia supina queda contrastada en el lenguaje utilizado, la documentación de la novela y la capacidad de unir cuatro manos para una historia. Particularmente, eso me parece de un mérito esclarecedor y admirable.
Quizás sea muy ambiguo a la hora de tratar de contaros algo sobre esta novela, pero creo también que debo ser respetuoso con lo que los autores quieren contar sobre esta historia, pues queda reflejado en su escueta sinopsis. En este libro se mezcla la parte gótica de Poe (aparcando su romanticismo) y el bizarrismo de uno de sus herederos americanos como era el Lovecraft de Providence: y nos llevará a través de dos familias y dos casas unidas por una maldición que nos sumergerá en un mundo sin sentido en ocasiones y en otras, en una pesadilla u obsesión de los personajes por encontrar su lugar en el mundo y simplemente encontrar la felicidad.
Debo acentuar otros aspectos que me han hecho perder el hilo por no ser tan precisos para mi gusto, y es destacar claramente las fechas en las que se mueve esta historia. Quizás sea una percepción muy personal, pero ha sido otro de los hándicaps que me llevan hacia una valoración más clara.
Lo dicho, para mí y espero no molestar con ello a Ainhoa y Guille, mi valoración no es negativa pero tampoco llega a ser destacable. Creo que a lo mejor no ha sido el momento idóneo para leerla por las circunstancias de empezarla durante un viaje y lo que conlleva llevar a dos críos en un coche, pero no por ello debo excusarme como lector. Yo os ánimo a darles una oportunidad y a acentuar esta critica con el visionado de la entrevista para comprobar que estamos hablando de dos autores versados y muy preparados.
Con esta opinión, se abre un nuevo capítulo dentro del mundo de mis humildes reseñas y espero que no sea el último. Hace unos meses la editorial con la que publiqué mi tercera novela INSEPULTO, me contacto sorpresivamente para ofrecerme la posibilidad de colaborar con ellos como Bookstagramer, ya que le llegaron noticias por parte de otros autores. La sorpresa fue increíble, pues yo no me considero así. Simplemente soy un tío que le gusta leer de todo y por supuesto, apoyar a autores desconocidos en este mundo editorial tan complicado.
Acepté el reto y ellos tuvieron a bien el regalarme las novelas de dos autores. Y una de ellas es la novela corta de la que os vengo a hablar hoy.
El espíritu de Gaman, escrita por Sade es una historia real. Desde un principio nos lo deja muy claro la autora. No es una confesión o un diario, es simplemente la necesidad de una mujer de contar su experiencia y partes esenciales de su vida para que en apenas 100 páginas, empatices y te encariñes de alguien tan valiente como Desirée. Una mujer fuerte, decidida,de convicciones claras y con pensamientos muy claros.
Desde un principio, destaca lo bien escrito que esta este relato y las pequeñas lecciones que nos trata de inculcar con sus experiencias de vida. Sin pretensiones ni altanería. Nada relacionado con las típicas frases copiadas para filosofear en Instagram, pero tan ciertas como que respiramos para vivir.
Oa dejo por aquí mi reseña audiovisual, por ai también os interesa:
Empieza hablando de los suyos y la relación con cada uno de sus familiares y su personalidad, ocultando la verdadera trama de la historia que nos dejará con mal cuerpo a cada página que leemos.
Un mensaje de amor y fe, de la necesidad de negarse a que el tiempo, la tecnología y la vida pueda contigo y con tus sueños.
No quiero sonar críptico, pero tampoco quiero contar más de una historia tan bonita y a la que no le hace falta rellenar con 100 páginas más. Es directa, sincera y llena de esperanza. No necesitáis más.
Os la recomiendo y desde aquí, mi más sincera enhorabuena a la autora.
Entrar por aquí, sentarte delante del teclado e intentar reseñar una obra de uno de los dos autores a los que venero con todo mi corazón es un gozo y a la vez, un reto.
Lo primero que se me viene a la mente es un <<Gracias>>, porque el autor de Cardiff me ha vuelto a regalar una de las mejores historias que ha escrito o que por lo menos, yo he leído.
Todos hemos leído libros o visto infinidad de películas o series relacionadas con lo que pasaría después de una tercera guerra mundial. Un mundo apocalíptico en el que la supervivencia es el pan de cada día, pero nadie (que yo recuerde) escribió el antes. Ese proceso cocinado a fuego lento que nos ha mostrado Ken Follett en esta última novela.
A través de varios personajes de diferentes y estratégicos países elegidos espléndidamente, el autor inglés nos sumerge en una trama que puede ser tan fiel a la realidad como cualquier otra cosa que vemos hoy en día. Un fallo, una confusión o los hoy llamadados Fake, pueden dar pie a que una pequeña llama se convierta en un incendio nuclear por culpa de la locura de unos y la ambición de otros.
Y después de esta pequeña introducción, vamos a contar un poco de que va esta increíble y para mí, terrorífica historia por momentos.
Arrancamos con dos agentes de la CIA en terreno árabe. Tamara, una mujer fuerte y decidida, lleva una operación en la que deben dar con un grupo yihadista que además de tráficar con drogas, es posible que tenga un arma muy peligrosa. Para ello, sobre el terreno lleva a Abdul, infiltrado a través de un viaje de inmigrantes sin papeles.
Ambos conocerán a los que en un futuro serán sus parejas. Tab, agente del gobierno francés por parte de Tamara y Kiah por parte de Abdul, una mujer viuda que intenta huir a Francia con su hijo. Dos historias preciosas y que engarzaran, como solo sabe hacer Follett con un tercer personaje en discordia que a su vez es el más importante.
Ella es la presidenta del gobierno de los Estados Unidos, Pauline. Madre de una adolescente metida en problemas en el instituto y mujer de un hombre que ya no la quiere y le engaña con otra. Para colmo de males, su adversario político de la oposición, no para de tirar mierda sobre su mandato, ya que se acercan las próximas elecciones.
El robo de un dron por parte de los yihadistas y utilizado para atacar una zona asiática, empieza a generad tensiones entre China y los americanos, metiendo entre medio a los países aliados de ambos países; Corea del norte por parte de los orientales y Japón y Corea del Sur por parte de los yankis.
En primera instancia quiero destacar la impresionante documentación política que tiene esta historia y como Follett ha sabido coger con astucia a los Chinos como el país enemigo del país de las barras y las estrellas en este libro. La diferencia nuclear entre ambos es abismal y obviar a los rusos, ha dado más posibilidades a la trama.
Por supuesto, en última instancia y para cerrar un círculo perfecto, el autor nos presenta al país comunista, a través de los ojos de Kai, un miembro del gobierno chino. Casado con la actriz más famosa del país e hijo de uno de los antiguos políticos comunistas que será clave para ir a la guerra. Kai por supuesto luchará hasta el final para evitarla.
La novela esta llena de tensión por cada rincón y la forma en la que vas amando a los personajes con sus historias personales es una delicia que me ha recordado mucho a la trilogía de The Century que tanto disfruté.
Como veis, podría llevarme horas hablando de este libro, pero prefiero no contaros mucho más y que que tengáis la oportunidad de disfrutar de esta maravillosa novela. Y si no, os dejo por aquí también la reseña audiovisual que hice de la misma en mi canal de YouTube. Dejad un like y suscripción si os mola, por supuesto.
En resumidas cuentas. No pude cerrar mejor el 2022 que con este libro y degustarlo durante mes y medio al igual que se cocía tétricamente los hilos de una guerra que por desgracia creo que tarde o temprano nos tocará vivir, aunque espero que no pase NUNCA.
Que a estas alturas yo haga una reseña sobre esta novela, conlleva dos handicaps en mi contra. Primero, todos o casi todos ya conocen la famosa historia que se esconde tras este título y lo que significó para el autor. Escrita bajo el seudónimo de Richard Bachman tras la acusación populista de su abarcamiento del mercado por su prolífica capacidad para parir libros y la prohibición por parte de King de no volver a editarla jamás después de los acontecimientos acaecidos en diferentes años y épocas en institutos de su país, su fama ha trascendido a los largo de las décadas posteriores para los amantes del autor de Maine.
Como hoy en día es absolutamente imposible hacerse con un ejemplar, debo confesar que he pecado y he tenido que recurrir a páginas piratas para poder leerla. Pido perdón por ello, pero no creo que al rey del terror le moleste. Necesitaba sacarme la espina de devorar esta novela y comprender el por qué a muchos les apasiona y a otros le repugna.
Publicada cuando yo apenas tenía 4 meses de vida allá por septiembre de 1977, Rabia destapa con una facilidad abismal y a través del terror psicológico, las vergüenzas de una sociedad educativa que a pesar de los años pasados, sigue siendo la misma. Por desgracia, lo vivido en estas 211 páginas es totalmente atemporal y su mensaje no ha sido recibido como es debido por más de uno. Sobre todo, por esas almas solitarias, maltratadas e incomprendidas por una mundo que no sabe ver más allá de los actos de un pobre joven. Si a día de hoy no somos capaces de captar y comprender que los problemas de un chaval son igual de importantes que los tuyos por muchos palos que te haya dado la vida, seguiremos hundiendo a las nuevas generaciones al ostracismo de esas cuatro paredes que les proporcionan todo lo que necesitan navegando por la red de redes.
Charles Everett Decker, el protagonista de este diario lleno de crudas y voraces confesiones, se libra de la modernidad de hoy en día, de lo demás no. Eso es y seguirá siendo vigente mientras el mundo sea mundo. Vamos a contar un poco de que la historia de este estudiante de Placerville High School en la ficticia Placerville, Maine.
A primera hora, Charlie es llamado por el director para hablar de un incidente de hace dos semanas en el que casi mata a su profesor de Algebra cuando este le ridiculiza delante de la clase y el chico decide que su cabeza no esta en el sitio adecuado y trata de colocársela con una llave inglesa que siempre lleva escondida en la parte trasera de sus pantalones. El caso es que la conversación con el director se caldea y tras ser expulsado Charlie se dirige a su taquilla y coge un arma (robada a su padre), que tenía escondida en su taquilla y decide secuestrar a su clase.
No pienso contaros nada más. Ni quien muere, ni quien vive por supuesto. Sin embargo, me es imposible el no hacer una mención especial a la reacción tan variada, desproporcionada e irreal de los rehenes de la clase y desarrollando claramente el típico Síndrome de Estocolmo. Todo a causa de la serie de confesiones personales que hace Charlie sobre sus padres, vivencias y pensamientos personales que se acogen o más bien, se agarran al inconsciente colectivo de cada uno de sus compañeros y los tambalea de un lado a otro sobre esa cuerda que los mantiene en vilo sobre la cordura tratando de no caer en ese suelo sin red donde reposa tranquilamente los inexistentes valores que Charlie ha perdido gracias a la educación y maltrato de sus padres y el mundo que le rodea.
No os confundáis, Charlie es un chico muy inteligente. Tanto, que yo diría que su capacidad de manipulación es más peligrosa que el arma con la que amenaza a sus compañeros. El sexo, como es evidente, está muy presente en sus conversaciones. Sus miedos, sus esperanzas y por encima de todo, sus frustraciones. La empatía se diluye en cada página que lees y King llega a conseguir que al mismo tiempo, comprendas a Charlie y te de pena el que se supone que es su antagonista, Ted (alumno de su clase).
Es cierto que a veces, por muy culto que sea Charlie, parte de los diálogos del chico no suenan creíbles por el lenguaje utilizado. Al estar escrito en primera persona, te empapas de toda la mierda que el protagonista ha tenido que padecer y sientes a veces que es normal que llegue a esos extremos (coged con pinzas este comentario y no llaméis a las autoridades para que me encierren; a todos alguna vez nos han dado ganas de cargarnos al tocapelotas de turno). Será por eso que yo me desahogo cargándome a cientos de personas en los videojuegos o en mis novelas. Tranquilos, no voy a pasar de ahí.
La lectura de esta novela ha sido casual. A tramos cortos. Aprovechando que dormía al pequeño durante las siestas de sobremesa o en las noches, abusando de la tenue luz que te proporciona un ebook y su frío tacto. Ya sabéis que jamás cambiaré la intimidad y el calor que me proporciona el ir pasando páginas de papel. No por ello, el viaje ha sido diferente. Me he divertido y traumatizado por partes iguales durante el descubrimiento de los muebles que se amontonaban en la cabeza de Charlie. Concienciado aun más de lo necesario que es nuestro papel como padre para brindar un futuro a nuestros hijos lleno de valores y comprensión hacia el prójimo, pero por encima de todo, borrar los prejuicios de sus mentes y proporcionarle las armas suficientes para afrontar la vida con optimismo y seguridad ante lo que se les ponga por delante.
Quizás me haya quedado una reseña demasiado filosófica «copia y pega de Facebook» o de psicología barata de Instagram. Es lo que tiene haber leído este libro siendo padre de una jovencita de casi veinte años de la que me siento muy orgulloso por sus valores como ser humano y el convencimiento de que haré lo mismo por su hermana de cinco añitos y su hermano de 17 meses.
Gracias maestro. Gracias una vez más por desahogarme con una de tus locuras y dejarme hacerlas mías. No puedo pasar una año sin leerte y temo el día en que te siga leyendo y tú ya no estés. Aunque nunca llegue a conocerte.
Y todo ardió. De alguna manera u otra. Para algunos, a fuego lento y para otros demasiado deprisa. Si, no es fácil y la vida es solo para valientes. Enfrentarse a un gran éxito después de crear un universo alrededor de dos personajes tan carismáticos como Antonia y Jon, no es moco de pavo. Las comparaciones iban a estar ahí, sin embargo, el escritor madrileño nos da un pequeño coscorrón al final de esta novela con algo sublime. Bueno, no adelantemos acontecimientos ni digamos más de lo debido.
Todo arde es la historia de tres mujeres. De tres corazones muy distintos y a la vez, muy maltratados por la vida en diferentes grados de dolor. Un thriller al que muchos catalogan de inverosímil y previsible…¡Qué lista, que es la gente! (como diría alguien que Juan conoce muy bien). Dejemos de convencinalismos y frases hechas, esta novela no pretende ganar un nobel, esta novela nos da lo que nos promete, pura diversión.
Si algo funciona ¿por qué hay que cambiarlo? El escritor madrileño sigue utilizando su fórmula, que tantos imitan, pero pocos superan. Capítulos cortos. Creadores de una necesidad imperativa por parte del lector de seguir leyendo y saber más. Un desarrollo de personajes adecuado al ritmo de la trama y las dosis exactas de mil cosas que se agradecen como lector y cazador de referencias. Guiños a Todopoderosos con su verborrea particular, toques frikis por aquí y por allá, sin olvidar esas dosis de humor que en muchas ocasiones (a mí particularmente), me han hecho soltar una carcajada. Sobre todo, por el carisma de estas tres mujeres. Bueno, vamos al turrón y contemos un poco de que va este libro.
Arrancamos con Aura. Viuda, con dos niñas pequeñas y que esta a tres días de entrar en prisión por una juagada maestra de su exjefe, un hijo de perra de tomo y lomo que lo único que busca es la fusión con el otro gran banco del país. Aura es arrestada y llevada a los calabozos de Plaza de Castilla por un altercado que se desvelará más adelante y es allí dónde conoce al segundo personaje de este trío, Mari Paz. Legionaria retirada o más bien expulsada, borracha y con un carácter muy especial; odia y huye de los seres humanos todo lo que puede, más si cabe tras lo vivido en diferentes conflictos bélicos.
Tras ese encuentro y lo ocurrido, ambas mujeres hacen buenas migas. Algo le dice a Aura que Mari Paz es esa última bala en el cargador de su pistola, la única que puede sacarla de su inminente futuro. La convence para cometer una absoluta e imposible locura, derrotar a su exjefe Ponzano y librarse de la cárcel con un robo. Voy a obviar este hurto para que lo disfrutéis como yo lo hice,
Algunos diréis: Óscar, se te olvida el tercer personaje. Para nada. El tercero es el que más tarde sale y el que a mí más me ha divertido. Sere, una hacker zumbada. Su frescura y locuacidad me han hecho reír mucho, sin olvidar su «feeling» con Mari Paz. Entre las tres se crea una amistad muy particular y una conexión muy chula.
Aura, el cerebro; Mari Paz, el músculo y Sere, la hacker. Aura, la parte dramática; Mari paz la zona oscura del ser humano y Sere el alivio cómico. Una trinidad perfecta que, como no, queda salpicada por el villano, Ponzano y su secuaz policía corrupta y adorablemente asquerosa, Romero. A este pastel sumamos el grupo de legionarios amigos de Mari Paz y no necesitamos más para formar una novela muy divertida y que se lee en un suspiro. Con un digno final y un cierre que deja la puerta encajada para un futuro prometedor.
Todo arde es la primera piedra de una construcción a largo plazo que muchos ya deseamos ver edificada y que otros tratan de derribar con esa primera lasca de inconformismo o quizás añoranza por los personajes que ha día de hoy se están creando para la serie de Prime vídeo y que ha llegado a más de dos millones y medio de hogares españoles.
Las comparaciones son odiosas y la envidia muy barata. Todo arde a fuego lento y la paciencia es la antítesis de los necios. Si buscas algo más en esta novela, no lo hallarás. Juan Gómez Jurado es sincero contigo y te muestra lo que hay. Lo dije en mi review en Youtube, para mí no es su mejor novela y de hecho, yo me salgo del universo de Reina Roja y me quedo con Sancho. Sí, La leyenda del ladrón es el libro que más me ha gustado por ahora del autor.
Quizás algunos me acusen de no ser objetivo por mi admiración a veces desmesurada por este autor, pero debo ser sincero conmigo mismo. No es su mejor novela, me reitero, pero a mi me ha hecho olvidar muchas mierdas actuales de mi vida personal y me lo he pasado muy bien. Enhorabuena, Juan, este pequeño dragón y aspirante a todopoderoso, seguirá siempre tus pasos.
Sonará repetitivo si eres de aquellas personas que me sigue en mi canal de Youtube y ya viste mi reseña sobre esta novela, pero es que no puedo empezarla de otra manera. Es la primera vez que juego tras un teclado contra incertidumbre absoluta y creo que llevo las de perder. No es coña lo que os voy a afirmar, no os puedo asegurar al cien por cien si esta historia me ha gustado o no. Quizás, cuando os de la nota final, creeréis que me contradigo a mi mismo; sin embargo, creo que la suma de otras muchas cosas que nos aporta la última novela del escritor vasco Fernando Aramburu, compensa con creces otras carencias.
Antes de adentrarnos de puntillas en la vida de Toni (el protagonista de este viaje), quiero dejaros claros ciertos puntos. Aramburu es un mago de las palabras. Su prosa es una absoluta maravilla y quizás por ello, a pesar de que la novela este compuesta por capítulos cortos, se hacen largos por la calma que transmite su narrativa y que te obliga a recrearte en lo que te cuenta. Verdades como puños que ahondan en lo más hondo del ser humano y que se reflejan en un hombre tan especial como este profesor del que os voy a hablar.
Toni, como os acabo de decir, es un docente de instituto que un buen día decide poner fin a su vida. Se da concretamente una año de margen para el ocaso, el tiempo justo para que a través de un diario nos cuente todo por lo que pasó en ese viaje de millones de latidos que componen su existencia. Esa que ve obsoleta por todo lo que le rodea; unos singulares amigos, una familia rota, una profesión sin metas ni motivaciones, una vida sexual patética y para colmo, el acoso de una persona que se dedica a meterle notas anónimas en su buzón.
Aunque Aramburu nos trata de mostrar a un personaje meticuloso, serio y lleno de escasos matices que te hagan empatizar con él, el mensaje oculto del autor se refleja a través de los secundarios de esta historia. Ninguna de sus vidas son de color de rosa, pero detrás de todos ellos hay un canto a la esperanza, el amor, la amistad y muchas otras cosas que Toni ya no contempla en su horizonte.
La curiosa forma en la que se nos muestra al principio la lista de personajes en una especie de árbol genealógico, es maravillosa. Aún así, no necesitas apenas consultarlo, pues como os digo el escritor de San Sebastián dota a cada uno de los personajes de características inolvidables. Patachula, el mejor de todos, amigo de siempre de Toni y que es apodado secretamente así por el profesor porque perdió un pie en el trágico atentado del 11M y es quién le proporciona el cianuro con el que se va a matar y que decide irse al otro barrio con él; su primera novia Águeda, que a mi particularmente me ha dado cierto repelús; su ex Amalia, una tía insoportable que se lleva toda su existencia amargando la de Toni; su hijo Nikita (Nicolás), un auténtico desastre que desde su infancia se veía como iba a acabar; su hermano Raulito, archienemigo desde pequeños, aunque sea Toni el que siempre le hizo la vida imposible; sus padres, una pareja rota por el alcoholismo de él y la tristeza de ella; sus insoportables suegros y algún que otro personaje más. Caso a parte, quiero destacar a dos muy entrañables, su perra Pepa (que se hace con el cariño de sus amigos) y su muñeca hinchable Tina (regalo de Patachula). Me olvido de muchos otros, y que son también trascendentes para el desarrollo de la trama y esa filosofía de vida de un Toni que desgrana detalles escabrosos a veces, sentidos en otros y a veces deleznable por su parte, causados por es inapetencia de seguir viviendo.
Un viaje que me niego a desbrozaros más. Debéis leer esta novela para sacar vuestras propias conclusiones y maravillaros con frases y estrofas enteras en las que Fernando Aramburu demuestra lo fácil que es adorar su pluma y el virtuosismo con el que saca a bailar nuestros pensamientos más oscuros y que todos en alguna ocasión hemos vomitado en la intimidad. A todos nos ha tocado alguna vez bailar con la más fea o el más feo. Es ley de vida.
Si tengo que poner un pero a esta epopeya particular, es al final de la misma. No me ha terminado de convencer, pero si sorprender levemente. Además de que nos ha dejado con la miel en los labios de saber quién era la puñetera persona que le mandaba los anónimos (que incluso yo llegué a creer que se los mandaba así mismo en momentos de absoluta locura).
Como anécdota final y personal, quiero dejar constancia en esta reseña mi desagrado con la editorial Tusquets, que como algunos ya sabéis, tras comprar este libro en la Feria del libro de Madrid de hace dos ediciones y al decidirme hace cosa de un mes a leer este libro; descubrí un defecto en su impresión, que me impedía leer el final del libro y que tras prometerme un nuevo libro que nunca llegó, tuve que terminar su lectura con una nueva adquisición en ebook. Al menos lo tengo firmado por el autor.
A pesar de ello, no puedo negar que este hombre escribe deliciosamente. Por ello, mi puntuación debe ser la de 8 sobre 10.
Hacia mucho tiempo que no me encontraba con un libro de este estilo y era la primera vez que leía a este autor. Dudo que vuelva a hacerlo. Solo si hallo una buena y segura recomendación.
La historia de esta novela tiene su miga, ya que como algunos ya sabréis, me lo regalaron los chicos de Libreando. Un obsequio por probar su web de libros usados y que os recomiendo.
Sin embargo, debo decir que a pesar de estudiar mis gustos con su cuestionario, no han dado en la tecla con esta obra. He empezado esta reseña diciéndoos que hacia tiempo que no me cruzaba con un libro así y lo que quería decir es que he tenido suerte hasta ahora y había esquivado libros planos.
Lo siento, pero La hermandad del autor americano John Grisham me parece un auténtico aburrimiento. Pero antes de entrar en faena, os voy a dejar una pequeña sipnosis de él.
Nos encontramos en una cárcel de Estados Unidos, de baja seguridad y llamada Trumble. En ella hay un trío de jueces que han sido encarcelados por varios delitos que poco importan y se hacen llamar como el título de esta historia. Lo importante es que se dedican desde dentro a seguir delinquiendo con la ayuda de su abogado y a través de anuncios en las páginas de un periódico en concreto, se ponen en contacto con hombres de cierta edad y sobre todo con mucha liquidez, para entablar una amistad que poco a poco va derivando en un amorío por correspondencia y una vez cazados, los extorsionan para sacarle hasta el último centavo posible, amenazándoles con contarla a los suyos y al mundo su verdadera condición sexual.
El único matiz interesante en esta historia es que con uno de los incautos que dan, puede llegar a ser en las próximas elecciones, el presidente de Estados Unidos y he ahí cuando entra en acción la CIA, para intentar cazar a esos jueces que se ocultan bajo una identidad falsa.
El tema político es curioso, ya que se plantea abiertamente como la corrupción de las altas esferas y el 1% del 1% son los que realmente gobiernan un pais. A pesar de ello, no llega a atraparte de una forma asfixiante ni te crea necesidad. Los personajes no tienen nada atractivo, imposible empatizar con ellos y sinceramente, te da igual lo que les pase.
No niego el trabajo de fondo del autor y que su escritura es muy buena y cuidada, aún así, no es para mí. Desde luego, como se suele decir vulgarmente, a caballo regalado no le mires el diente y por supuesto, les doy las gracias de buevo a los chicos de Libreando por el regalo.
Hace ya más de un mes que me leí esta novela. Lo sé, llego un poco tarde a esta reflexión sobre su lectura, pero gracias a los dioses, la imperecedera virtud que se esconde tras unas hojas de papel y el eminente estreno de la versión cinematográfica de la misma, por fin me he decidido a zambullirme de lleno en la maestría de Torcuato Luca de Tena y dejarme llevar sobre todo por la imponente personalidad e inteligencia de un personaje que me ha marcado bastante. Alice Gould es algo más que el personaje principal de esta historia.
Antes de empezar con mi opinión, debo destacar inexorablemente el impactante prólogo que nos regala el psiquiatra Juan Antonio Vallejo-Nágera. En el nos cuenta como el autor madrileño le insistió hasta la saciedad para que bajo su voluntad, sus huesos fueran a parar a un centro psiquiátrico durante dieciocho días y así poder estudiar de cerca y vivir en primera persona, todo lo que acontece en el día a día de un lugar como ese y los pacientes que los habitan. Solo así fue posible que se creara una de las novelas que más ha dado que hablar a pesar de sus cuarenta y tres años de vida.
Nos trasladamos al Madrid de los 80, concretamente a un manicomio ficticio en el que ingresa nuestra protagonista <<voluntariamente>> para, según dice ella, investigar la muerte del hijo de un médico dentro de ese edificio. Sin embargo (e aquí lo más curioso), Alice tiene la capacidad de contradecirse así misma descaradamente y a la vez, crear una confusión constante tanto a los personajes que va conociendo, como incluso al lector. Ya que nos cuenta que fue su marido el que la ingreso en contra de su voluntad y los responsables de centro cuentan que la mujer intentó envenenar en más de una ocasión a su marido.
La veracidad o delirios de esta mujer, se verán enfrentados y entrelazados con la trama de la investigación como supuesta detective y contra el antagonista de esta historia que es Samuel Alvar, el director del centro mental. La desmesurada sapiencia y su acidez en ciertos comentarios, hacen que caigas rendido a los pies de Alice y ello le servirá para hacerse con una gran parte de aliados dentro del lugar. Sus diálogos son brutales.
La prosa de Torcuato roza la excelencia y por mucho que algunos digan que se demora en el avance de la trama con las típicas hojas de paja, para mí es un disfrute especial. La definición marcada y a veces estereotipada de ciertos personajes secundarios, hacen que la trama se refuerce y conozcas ciertas enfermedades de las que nunca has oído hablar y que te dejan impactado. Por suopuesto, no voy a poner ningún ejemplo. No seré yo el que os joda el libro.
Las descripciones son detalladas y a la vez poco pesadas de seguir, pues la ambientación que crea el autor es impecable. Algunos ya sabéis que me apasionuvgyjja que un escritor nos meta en las escenas con unas cuantas palabras que describan el lugar. Yo me he sentido en todo momento dentro del Hospital Psiquiátrico de Nuestra Señora de la Fuentecilla. Los enfermos mentales son tan variopintos como impactantes; todos y cada uno de ellos son importantes dentro de la trama y salpimentan en su justa medida el mundo que rodea a Alice durante la investigación. La documentación del autor sobre cada uno de los trastornos y enfermedades de los pacientes, además de la jerarquía de un centro de esas características, queda totalmente comprobada con el paso de las páginas.
¿Pegas? Pocas, pero si que es verdad que es una novela para no estirarla mucho, pues en alguna ocasión puedes perderte. No por la complejidad, si no más bien por la necesidad de memorizar a tanto personaje diferente. El final es la otra pega que pondría a esta historia que tanta gente a catalogado, a mi juicio erróneamente, como una versión <<antigua>> de Shutter Island de Martin Scorsese… y eso que se escribió treinta y un años antes. Aunque debo de reconocer que el giro final de la película no me lo esperaba tanto como el de esta novela.
En términos generales la he disfrutado mucho y estoy ansioso porque llegue el próximo 6 de octubre para ir a verla al cine y comprobar si Oriol Paulo a respetado el libro y sobre todo, las actuaciones de la bellísima Bárbara Lennie como Alice Gould y el grandioso actor Eduard Fernández como el asqueroso Samuel Alvar… se nota mi amor por este personaje. No quiero olvidarme de recordaros que también existe una versión mexicana de esta film de los años 80 y que poca gente creo que haya visto.
Versión mexicana de la obra del autorCartel de la película
Os la recomiendo. No es que sea para mí una de las mejores novelas que haya leído en mi vida, pero sí que os puedo asegurar que es uno de los mejores referentes para empaparse de todo lo que rodea al mundo de las enfermedades mentales y empatizar con estas personas que las padecen.