Reseña de «Legado en los huesos» de Dolores Redondo

No voy a hacer la típica incursión en el mundo de las «Segundas partes» y sus tópicos, aunque a veces es inevitable. ¿Creéis en la posibilidad de continuar una historia cambiando de registro por completo? Lo evidente es contestar que no, pues se perdería el hilo inicial de la trama, pero en el caso de la escritora Navarra, es necesario hasta cierto punto, pues en «El guardián invisible» se descubrió quien era el asesino de niñas. Aunque no se deje de lado, ni la hermosura del Baztán, el legado de la familia de Amaia, nuestra inteligente y audaz inspectora y añadiendo nuevos personajes, cabe destacar el papel importantísimo del juez Markina en esta nueva batalla de la más pequeña de los Salazar contra EL MAL. Y nunca mejor dicho, pues ambos son la piedra angular de una nueva y oscura trama… No apta para almas lectoras sensibles. Os lo dice alguien que escribe más negro que el culo de un mono con pantalones de cuero.

Escenarios y descripciones sórdidos, crudos y llenos del penoso realismo que envuelve en estas últimas décadas a Homo Sapiens Sapiens, que nos inunda las entrañas.

Amaia se enfrenta a un nuevo reto, el más difícil todavía. Un asesino inductor, al más puro estilo de Charles Manson, pero con un «pequeño» hándicap, su estrenada maternidad. Su obligación como mujer, madre e inspectora, la llevan a plantearse muchas cosas, incluso el amor de James, su pareja, por culpa del juez Markina que Dolores Redondo lo va colando con sutileza en la mente de Amaia.

Os voy a dar ciertos detalles que a mi me han gustado y otros que no. Era primordial el no dejar de lado la figura terrorífica de su madre. Rosario es clave y uno de los personajes que más me han inquietado en mis años de lectura. La relación de la inspectora con su hermana Flora, su familia y el inspector Montes. No voy a obviar a Jonan, que me apasiona, sobre todo porque es el personaje que introduce, junto a su tía Engrasi, todos los temas misteriosos que son la guinda de un pastel muy atractivo…. Ahora viene lo malo: Hay un personaje sacado, en mi opinión, de la manga de la autora y que se ve claramente como un recurso para salvar un hueco vacío en la historia. Cuando lo leáis, lo entenderéis. Creo firmemente, que la escritora no pensó en él desde el principio. A lo mejor me estoy volviendo un poco pejigueras, no lo sé.

La originalidad de la primera historia, nubla esta segunda, que hubiera sido también una buena primera parte, pero el listón estaba muy alto. Eso sí, me creo a los personajes. La ambientación y documentación es digna de admirar, cosa que cuida muchísimo esta autora.

En definitiva, una segunda parte muy entretenida y con un final que me ha hecho vibrar en las últimas cuarenta páginas… Vamos, que las he sudado por Ibai.

Veremos en diciembre lo que nos depara el estreno de esta segunda parte en los cines de España y espero que no se centren mucho en la tensión sexual entre el Juez Markina (Leonardo Sbaraglia) y Amaia Salazar (Marta Etura), pues le quitaría toda la gracia a la historia.

Ya comencé la tercera parte y parece ser que la línea argumental seguirá por los mismo derroteros. Os emplazo a una nueva visita.

Mi puntuación es de 7 sobre 10.

Óscar Lamela Méndez

  1 Comentario

  1. Angel   •  

    A mi el tercero me decepcionó y a punto estuve de dejarlo. Ya nos contarás.

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