Una pequeña decepción

Normalmente tengo un buen tino en elegir los libros que me leo y en otras ocasiones me cruzó con otras historias que son una pequeña decepción. No me gusta tirar o criticar el trabajo de nadie, principalmente porque no soy nadie para juzgar la dedicación de un escritor a la hora de elaborar una obra; aun así estoy en mi ínfimo derecho de opinar sobre lo que leo y en todo caso ayudaros a no perder el tiempo.

En este caso concreto os puedo decir que «La chica del tren» no es un mal libro, pero para mi gusto si es una historia mal contada. Tengo la curiosa habilidad de percibir al instante cuando un libro es bueno o no, principalmente cuando estoy leyendo y el autor consigue que me pierda en mis pensamientos o simplemente me vaya de la trama por su forma densa o liosa de escribir. Paula Hawkins me ha llevado al extremo de no saber ni dónde estaba. Supongo que será a causa de la primera parte del libro en la que la protagonista pone nombre a ciertos personajes, que luego no se han de llamar así, pero como esos personajes también cuentan su historia en otros capítulos, ahí es cuando empieza a ser todo un poco confuso.

Para colmo el tiempo en el que está escrito es irritante. Un presente que no llega a serlo del todo y encima mezclado en primera persona y con diferentes personajes que para mi sinceramente solo hace que aburrirme y marearme. Es una pena, pues la historia es buena y como dije en alguna otra ocasión, creo que el problema es que está mal contada.

No voy a desvelaros nada del libro porque no soy de esos, pero como nota positiva os puedo decir que la cosa empieza a ponerse curiosa cuando ya llevas más de la mitad del libro, si para vosotros es suficiente, adelante con la lectura (eso para mi es un pequeño handicap). La verdad es que fui advertido de su lectura, pero como siempre no me dejo influenciar por las opiniones de los demás. Las cojo con cariño y agradecimiento, eso siempre, aun así me gusta descubrir por mi mismo las historias.

Como veis no os cuento nada, solo deciros que al menos los personajes están perfectamente estructurados y hacen que en ciertas partes de la historia te sientas identificados con ellos o al menos te hagan sentir algo diferente. Su mensaje para mi es claro, o al menos es lo que yo he sacado de su lectura: vive tu vida sin importarte lo que los demás piensen de ti, porque al final del camino solo quedará lo que hayas experimentado en ella.

Mi recomendación es clara, si no tenéis nada mejor que leer, adelante, si no buscad otra cosa más interesante.

Óscar Lamela Méndez

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