Gastronomía sensorial

Hay lugares que quizás no destaquen por su historia o belleza cultural, pero sin embargo esconden ciertos lugares llenos de una magia especial. Este fin de semana he tenido el placer y la suerte de estar en uno de esos lugares gracias a mi pareja. A tan solo 55 km de Madrid, Cabañas de la Sagra aporta una casa mágica. Un restaurante que intenta llevar el placer de la comida por otros derroteros más sensoriales, como bien nos dijo el jefe de ceremonias de Casa Elena.

Debo decir que para mí fue una absoluta sorpresa y que incluso me entró algo de miedo. Ya de por sí soy bastante torpe, más si cabe de la manera en la que íbamos a disfrutar de la degustación que nos tenían preparada. La oscuridad absoluta sería nuestra principal compañía y solo el gusto, sería el que nos guiaría por una ruta alrededor de toda la gastronomía española, sin olvidar el acompañamiento líquido.

Los más curioso para mí de esta experiencia no fue la forma en sí  y tan original de comer, si no todo lo que conllevaba detrás. Digamos que la cena se mezcló sin querer con una especie de estudio sociológico. La experiencia la completaba un total de catorce comensales, parejas de a dos y extrañas para los demás dúos. Antes de empezar estuvimos tomando algo en su hermosa entrada como podéis ver en la imagen:

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Cada pareja iba a lo suyo, como todos en esta vida de locos que llevamos hoy día a causa de la poca humanidad que nos está robando las tecnologías. La sociabilidad escasea por momentos. El caso es que solo el que es observador (como el que os escribe) o tiene alma de escritor en todo caso, pudo hallar respuestas cuando nos adentramos en la penumbra. Chais, una camarera simpatiquísima y sobre todo atenta a nosotros en todo momento, nos llevo de la mano a la «boca del lobo» con sus gafas de visión nocturna, si, habéis oído bien. Chais parecía sacada del juego Splinter Cell. No se veía absolutamente nada, solo íbamos a sentir.

El recorrido gastronómico nos llevó por todas las partes más importantes de nuestro país y por respeto al restaurante no voy a ser yo el que desvele su carta, para ello tenéis que visitar Casa Elena y ser tan audaces como los fuimos los comensales de las dos mesas de aquel salón. Acertamos toda la comida y su procedencia, todo lo contrario ocurrió con la carta de vinos, aunque al menos si supimos detectar su color, je, je, je.

El caso es que como no podíamos ver nada, la conversación surgió espontaneamente durante la adivinación de los alimentos, bañados por una música relajante y llena de sonidos familiares. Poco a poco nos fuimos abriendo ante unos absolutos desconocidos y como no las bromas y comentarios jocosos fueron el punzón ideal para romper el «hielo negro». ¿Es fácil abrir tu corazón cuando no te sientes observado por el prójimo? ¿La seguridad que te da la oscuridad es real? Puedo afirmar rotundamente que sí. En dos horas ya casi sabíamos las vidas de unos y otros. Nombres, profesiones, aficiones e incluso hasta vida privada. Entre risas se escuchaba algún que otro beso entre los más fervientes enamorados, pues había parejas recientes y amores de toda una vida.  Y todos intentaban tirar de su memoria fotográfica para adivinar el aspecto de todos. No es por presumir, pero yo adiviné el de todos los de mi mesa. Algo que siempre se me ha dado bien, mientras no este relacionado con la orientación, claro.

El éxtasis empezó a pulular por la mesa. Era como un Gran hermano a lo bestia y el vino ayudó en cierta manera a que todo fuera más jubiloso, culminado a la salida con vítores cuando todos nos vimos por fin las caras. Allí nos esperaba el Chef y a pesar de adivinar los platos, nos sorprendió con ciertos toques de la comida moderna que puso en práctica en su día el gran Ferran Adria. Como bien os dije los vinos fue otra historia y el Jefe de ceremonias nos engañó gratamente.

En conclusión: una experiencia que no debéis dejar escapar. Un regalo para los sentidos y para el alma humana.

Muchísismas gracias a todo el equipo de Casa Elena, por el trato y la dedicación en su trabajo. Inolvidable.

http://www.restaurantecasaelena.com/

http://https://www.facebook.com/Casaelenarestaurante

Óscar Lamela Méndez

 

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