Reseña de “La maniobra de la tortuga” de Benito Olmo

Como creo que ya he dicho en alguna que otra ocasión, cuando afronto una nueva lectura, afloran en mi nuevas ilusiones y miedos por saber con que me encontraré. Por otra parte, aquellos que leemos tanto y humildemente escribimos, nos percatamos con mucha rapidez del lenguaje y la forma de contar las cosas de ciertos autores.

Hoy tengo el placer de hablaros de Benito Olmo, paisano y, para mí, un gran escritor. No solo por el éxito que esta teniendo la novela de la que os voy a hablar ahora, sino para mí, por la capacidad que tiene de meterte en una historia tan sencilla y entretenida como es “La maniobra de la tortuga”. Un título que choca, pero que encuentra su significado a través de las páginas que devoras como si fuera un suculento manjar.

Un inspector de policía madrileño, es destinado a Cádiz por ciertos motivos personales, que no os voy a desvelar. Manuel Bianquetti se da de bruces con el asesinato de una chica que encontrarán en un contenedor de basura y lo peor para su ego, es que no le asignarán el caso. Viendo la incompetencia del cuerpo al que pertenece, decide investigar el caso por su cuenta y a partir de ahí todo cambia en su vida. Benito Olmo introduce una historia paralela, que mezcla y une magistralmente con la del protagonista y, que llenará su vida, hasta ahora vacía, por lo que le pasó un año atrás.

La personalidad extrovertida del inspector y su arisco comportamiento, hacen que choque con todos en la comisaría, pero siempre hay alguien que está dispuesto a ayudar al más “oprimido”. El caso, le lleva a descubrir un entramado oculto contra el que siempre se lucha en esta sociedad: el poder y el dinero. Traiciones, corrupción, violencia de género y el resurgir de un nuevo amor, hacen que la trama sea digna de lo que se rumoreaba por las redes. y confirmó en su día el propio autor literario y el director de cine Juan Manuel del Castillo, que “La maniobra de la tortuga” tendrá una película.

Personalmente, me parece factible, pues no es una historia tan enrevesada, a pesar de un pequeño giro argumental, que considero demasiado esencial en la trama, si no sería una novela muy plana.

Siendo gaditano, me ha gustado mucho los toques característicos de mi tierra y algunas de sus tradiciones, ya que aportan a la trama un gusto especial y cuidado, del amor que Benito tiene por nuestra tierra bañada de sal. Sin olvidar por desgracia, yo que llevo casi veinte años fuera de Cádiz, los tonos oscuros de nuestra ciudad: Paro, delincuencia y droga. A pesar de ello y con la ayuda de algunas localizaciones, fuera de la capital del arte y el duende, como El Puerto de Santa María o Puerto Real, dotan a la historia de una credibilidad más fuerte.

Me he divertido mucho y en cuanto he tenido ocasión de leerla de corrillo, se me han pasado las horas rapidísimamente. Solo me queda dar la enhorabuena a mi paisano y, a vosotros lectores, recomendaros un historia: fresca, hábil, sencilla y muy, pero que muy bien escrita.

Mi puntuación es de un 8 sobre 10.

Óscar Lamela Méndez

 

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