Reseña de “Quien pierde paga” de Stephen King

Llevo muchísimos años leyendo y desde hace unos cuantos lustros para acá, he adquirido lo que es para mi una costumbre muy sana para “desintoxicarme” de otras lecturas. Este desconexión me la proporciona el rey del terror y uno (como ya sabéis) de mis ídolos literarios. Es algo inevitable y más según el ritmo para escribir del que está dotado este gran maestro. Es como si sus historias me llamaran entre libro y libro. Como ese café o ese famoso cigarro después  de una buen rato de sexo…y eso que no me gusta ni el café ni el tabaco.

A parte tengo una pequeña manía, que puede no ser comprendida por muchos. Adoro leer, pero no me obsesiona el devorar libros sin mesura como he llegado a leer por ahí. Personas que se leen al año casi cien libros, simplemente por el hecho de batir sus propias marcas. Yo no, a mi me gusta leer, pero también saborear las historias y no me leo cualquier cosa. Quizás sea demasiado para algunos, pero si un libro me dura un mes, para mi es señal de que lo he disfrutado. Con este lo he hecho.

“Quien pierde paga”, como algunos ya sabéis es la segunda parte de una trilogía que empezó con el libro policiaco Mr.Mercedes. La primera aventura de este tipo en la que se embarcó King y de la que para mi está saliendo airoso.

Mi amigo Fernando Abella y yo tenemos una teoría, y es que esta trilogía la escribió el autor como un solo libro y la ha fraccionado en tres partes para sacarle más jugo al tema. No sé si estaremos en lo cierto, pero a mi me esta convenciendo.

Esta segunda entrega no comienza donde acabó el primero, pues aparentemente “Mr.Mercedes” se cierra, pero claro, estamos hablando del maestro y este hombre no da puntada sin hilo. La primera entrega situaba la historia en un centro cívico en el que se reunían un centenar de persona por el 2008 en Estados Unidos en plena crisis para conseguir un oferta de empleo y como un joven loco irrumpía con un mercedes y atropellaba y  mataba a unos cuantos inocentes. La trama se fraguó entre la capacidad del policía retirado Hodges para dar con el asesino y el propio asesino (del que se sabe su identidad desde el principio) por ser capturado. Una obra magistral a mi modo de ver.

Dándole vueltas al coco, no sabía como iba a enlazar las dos historias y el resultado ha sido genial. En esta segunda entrega, King coge a uno de los afectados por el ataque alocado del asesino en el centro y utiliza a su hijo como protagonista de una historia apasionante.

Enlaza el pasado con el futuro y nos cuenta la obsesión 35 años atrás de un lector llamado Morris, por un escritor al que roba y mata en su casa, no solo por dinero, si no por traicionar a sus lectores y le roba material escrito y no publicado. El caso es que por circunstancias externas el delincuente termina en la cárcel y antes de hacerlo entierra en el jardín de su casa el dinero y los manuscritos del escritor sin llegar a leerlos todos. Aquí es cuando pasados todos esos años, entra en escena el hijo del hombre atropellado y mencionado anteriormente. Por azar, este chico encuentra el dinero e intenta ayudar a su familia con esos veinte mil dólares fraccionándolos y enviándolos a su familia en cartas anónimas, mientras él devora con ansiedad la obra del escritor Rothstein.

Como todos habréis podido intuir, la cosa se pone chunga cuando Morris sale de la cárcel. Su obsesión por las historias del personaje Jimmy Gold, escritas por el novelista asesinado son tal, que cuando encuentra el cofre vacío donde guardó todo, lo único que lo mata por dentro es no poseer esos cuadernos, el dinero le da igual. A partir de aquí empieza una trama trepidante. La caza de un ratón que es el joven Pete Saubers, que quiere vender los libros para seguir ayudando a su familia, el gato Morris loco por despedazar al que le robó y el sabueso Hodges que vuelve magistralmente a la historia con la ayuda de sus inseparables Holly y Jerome.

No suelo destripar mucho los libros, pero en este caso este aliciente que os he proporcionado lo veo necesario para que leáis ya esta segunda historia y en su caso, si no empezasteis la primera, la devoréis cuanto antes. No sé que nos deparará la tercera entrega de la trilogía, pero de lo único que estoy seguro es de que me servirá para limpiar mi alma de otras lecturas con la sabia venenosa que siempre me ha proporcionado el Rey del terror Stephen King.

Mi valoración sobre esta obra es de un 8 sobre 10.

“No hay mierda que importe una mierda”.

Jimmy Gold

Gracias maestro.

Óscar Lamela Méndez

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